viernes, 29 de junio de 2007

Basilea. Centro Mundial de Arte Moderno y Contemporáneo.

Curiosidades del arte



Dos versiones de La Isla de los Muertos coincidieron en tiempo y lugar. Arriba: una de las versiones originales que el artista suizo Arnold Böcklin realizara en 1880 y que actualmente forma parte de la colección del Kunstmuseum de Basilea, su ciudad natal. Abajo: Treasure Böcklin Island, la escultura de poliuretano, fibra, resina, arena quemada y dibujo del artista mexicano Jorge Méndez Blake, que la galería OMR exhibió en Art 38 Basel.

Para más información sobre el origen y las influencias de esta obra, cliquear aquí.


Basilea. Centro Mundial de Arte Moderno y Contemporáneo






Art 38 Basel


La 38va edición de la feria internacional Art Basel tuvo lugar en el centro de exposiciones Messe de Basilea, Suiza, entre el 13 y el 17 de junio de 2007. Más de 300 galerías de todo el mundo, seleccionadas por el comité de la feria, exhibieron las obras de 2000 artistas del siglo XX y XXI. Además tuvieron su espacio las revistas especializadas, las instituciones culturales, los proyectos de arte en espacios urbanos y algunas obras fílmicas. Se unieron por primera vez, en estrecha colaboración, las cuatro ferias de arte moderno más importantes de Europa: Art Basel, la Bienal de Venecia, la Documenta de Kassel y la Skulpturenprojekte de Münster.







Kwang Young Chun. Aggregation 06 - MY024 (2006). Técnica combinada de papel de mora coreano. Annely Juda Gallery, Londres.








Takashi Murakami. Scarlet Heart y Troll's Umbrella (2002).
L&M Arts, New York.








Tadashi Kawamata. Tree Hut in Basel, Plan I (2007). Madera laminada, madera balsa, metal y acrílico. 100 x 153 x 14 cm. Annely Juda Gallery, Londres.












Liz Larner. Reflector Wizards (1992). Espejo, alulminio, acero, cuero.
250 x 175 x 180 cm. Regen Projects, Los Angeles.








Abraham Palatnik. Kinetic Object C-15 (1969 / 2001). 77 x 90,5 x 15 cm. Pintura industrial, fórmica, madera, metal, magnetos y motor Unique.
Galería Nara Roesler, Brasil.








Robert Indiana. Love. Escultura de aluminio esmaltado blanco, azul y rojo.
45 x 45 x 22 cm. Galerie Denise René, París.









Yaacov Agam. Hommage a Jean Sebastien Bach. Óleo y aluminio (1965/2000). 72 x 144 x 10 cm. Galerie Denise René , Paris.










Guillermo Kuitca. Oblivion (2006). Óleo sobre tela.
195 x 216,5 cm. Sperone Westwater Gallery, New York.







Jaume Plensa. Soul V (2006). Acero inoxidable y piedra.
Galerie Lelong, París






Corban Walker. Grid Stack C (2007). PaceWildenstein Gallery, NY.






Sol Le Witt. 11 x 11 x 1 (1989)
PaceWildenstein Gallery, NY.





Tom Wesselmann. Sunset Nude with Matisse Apples on Pink Table Cloth (2003). Óleo sobre tela. 205.7 x 315 cm. Bernard Jacobson Gallery, Londres.






Andy Warhol. Portrait of Marella Agnelli (1982). Acrílico y serigrafía.
204 x 204 cm.Galerie Bischofberger, Zürich.








Claes Oldenburg. Popsicle, Hamburger, Price (1961-62).
L & M Arts, NY.











Jean Michel Basquiat & Andy Warhol. Don't Tread Tennis (1985)
Acrílico sobre tela. 204 x 251 cm. Galerie Bischofberger, Zürich.











Andreas Gursky. Pyongyang IV (detalle) (2007)
C-Print300 x 207 cm. Sprüth Magers Gallery, Munich.










John Baldessari. Two Figures: Carrying Rectangular Shape (Orange) (2004). Fotografía digital tridimensional con pintura acrílica. 215.27 x 145.42 x 10.16. Marian Goodman Gallery





Bertrand Lavier. Black Adder II (2005). Tubos de neón sobre madera. 195,6 x 452,1 cm. Kewenig Galerie, Köln.







Berthan Huws. Argon (2006). Neón (edición de cuatro). 50 x 40 x 40 cm. Galerie Tschudi, Glarus.







Niki de Saint Phalle. Nana bleue debout (1995). Resina pintada y fibra de vidrio. 274,3 x 213,4 x 61 cm. Galerie Hopkins-Custot








lunes, 25 de junio de 2007

Basilea

Centro mundial del arte moderno y contemporáneo




Retrospectiva de Edvard Munch en la Fondation Beyeler





La vasta retrospectiva consagrada al pintor y grabador noruego Edvard Munch (1863-1944) organizada por la Fundación Beyeler, se concentra sobre el rol del precursor y fundador del expresionismo y sobre su contribución tan única como original al arte moderno.


Están siendo expuestos, entre el 18 de marzo y el 22 de julio de 2007, 130 pinturas y 80 dibujos y grabados prestados por numerosos museos europeos y americanos, junto con otros pertenecientes a coleccionistas particulares.


Los temas recurrentes de sus obras son la soledad simbolizada generalmente en un puente donde se hallan una, dos o tres figuras aisladas del entorno; la alienación reflejada en rostros sin rasgos definidos y en cuerpos confundidos en una masa informe; y la muerte, asociada con el color rojo sangre del que se tiñe el cielo mismo. Sus figuras acompañadas de largas y siniestras sombras se disuelven sobre el fondo, casi sin volumen ni individualidad. Su paleta monocroma se ha ido oscureciendo a lo largo de los años y sus paisajes se han ido humanizando hasta alcanzar una forma de mistificación.




Bajo la influencia del grupo artístico Bohemios de Kristiania (actual Oslo), Munch se fue alejando poco a poco de la pintura de paisajes de su primer periodo para ubicar al ser humano en el centro de sus preocupaciones. En obras como La Niña Enferma, el artista toma distancia del naturalismo a partir de una aplicación novedosa de la materia pictórica, aplicando el color en forma directa y en múltiples capas, antes de raspar grandes superficies de la tela. La impresión de boceto inacabado deliberadamente buscada es reforzada por el tema de la enfermedad, que lo obsesionó a lo largo de su vida. Su madre y una de sus hermanas murieron de tuberculosis siendo él muy joven y a otra de sus hermanas le fue diagnosticada una enfermedad mental por la que fue internada en un hospicio. Su padre estaba dominado por obsesiones religiosas e inculcó a sus hijos un profundo temor hacia el infierno. Munch pasó su infancia con numerosas enfermedades y de los cinco hermanos sólo Andreas se casaría muriendo unos pocos meses después de la boda.





La Niña Enferma (1896, óleo sobre tela, 121.5 x 118.5 cm)










Munch concentra en sus ambientes la expresión del vacío, la disolución, la tristeza y lo sombrío. En El Beso (1891/92, óleo s/tela, 73 x 92 cm) , el espacio interior se transforma en espejo del alma, y la ventana, en el punto de unión entre la experiencia interior y la realidad exterior, en la frontera entre esfera pública y esfera privada. Casi sin referencia espacial, las figuras se funden en una monocromía.









Mística de la Playa (1892, óleo s/ tela, 100 x 140 cm) es sólo un ejemplo de sus primeros paisajes simbolistas. El sol poniente se refleja sobre el agua, evocando un efecto de persistencia retiniana o de contraluz fotográfico, como si Munch hubiese buscado representar un fenómeno físico u óptico. Al mismo tiempo, la forma del reflejo remite a un signo de exclamación, a una "i" latina o a la representación sintética de una figura humana. Estos efectos lumínicos confieren a la tela un clima irreal, de carácter místico. Este misterio se acentúa aún más con la aparición de una criatura de varios brazos, de piedras amorfas y de una silueta antropomorfa que recuerda a un troll. La metamorfosis de la naturaleza y la humanización de los elementos evocan la mística nórdica.





Durante su estadía en Berlín (1892 - 1895), Munch se consagró a los temas del dolor, el amor, el sufrimiento y la muerte. Realizó entonces sus obras más importantes cuyos temas lo acompañaron hasta el fin de su vida. Dichos temas, hasta entonces influidos por el impresionismo y el post-impresionismo francés, ceden paso a la angustia existencial del hombre civilizado, la soledad y el sufrimiento, traducidos en líneas fuertemente oblicuas y en espacios vacíos en los que las figuras aparecen solas o fundidas en una masa de seres sin rostro. A este periodo pertenecen:







La Tempestad (1893, óleo s/tela, 91.8 x 130.8 cm)








Vampiro (1893, óleo s/tela, 80.5 x 100.5cm)







Atardecer en el Paseo Karl Johann (1896/97, litografía pintada a mano, 42.5 x 60.2 cm)













Angustia (1896, litografía, 42 x 38.5 cm)












Munch realizó cuatro versiones de El Grito. La más famosa, pintada al óleo, temple y pastel sobre un cartón de 89 x 73.5 centímetros, se encuentra en la Galería Nacional de Oslo. La segunda y tercera versiones, de un formato algo más pequeño, fueron realizadas con témpera sobre cartón y pertenecen actualmente al Museo Munch de Oslo. Ambas versiones han sido objeto de un resonante robo, aunque tiempo más tarde fueron recuperadas por las autoridades noruegas. La cuarta pintura pertenece a una colección privada. En 1895 Munch realizó esta litografía para facilitar la impresión de la obra en revistas y periódicos. Todas las versiones muestran en el plano principal una figura andrógina, representativa de un hombre de la modernidad, captado en un instante que expresa toda su angustia y desesperación existencial, con la ciudad de Oslo observada desde la colina de Ekeberg, como fondo.






En Autorretrato en el Infierno (1903, óleo s/tela, 82 x 66 cm), el contraste entre la luz centelleante y la sombra sobredimensionada del fondo, como el esbozo de un corte en el cuello que separa la cabeza rojiza del cuerpo amarillento, son el símbolo del estrecho límite entre la vida y la muerte. El éxito de Munch en Alemania no fue suficiente para salvarlo de una profunda crisis que lo llevó al alcoholismo y a serios problemas psíquicos. En 1908, al instalarse en Copenhague, Munch debió ser internado de una grave depresión hasta su cura en mayo de 1909.



En Asesino en la Alameda (1919, óleo s/tela, 110 x 138 cm), la víctima yace en el camino como una sombra azul-violeta. El crimen ha sido cometido, y la cabeza apenas esbozada del asesino parece desaparecer de la imagen. Esta fugacidad puede ser interpretada como un movimiento de fuga o como el recuerdo de una acción ya ocurrida.

miércoles, 6 de junio de 2007

Berlín, ciudad de contrastes

Curiosidades de Berlín


No parece haber mucho en común entre Kylie Minogue publicitando la tienda H&M y un graffiti revolucionario pintado con spray sobre un remanente del muro. Sin embargo la foto es real, fue tomada en la céntrica y ultra moderna Potsdamer Platz.





Esta increíble cúpula de vidrio y acero se extiende sobre 4.013 metros cuadrados de uno de los más modernos complejos arquitectónicos de Berlín: el Sony Center.



En un rincón de la Lützowplatz se puede descubrir este grupo escultórico en bronce de la artista alemana Sabina Grzimek. "Grupo de pie y reclinado", de 1980/85, fue adquirido por el Ayuntamiento de Berlín y ubicado en esta plaza en 1995.




Claudia Schiffer observa desde un cartel publicitario esta inusual carrera de bicicletas que se llevó a cabo el lunes de Pentecostés en un circuito callejero cerca del Jardín Zoológico.



En Potsdam descubrimos un rinoceronte colgado frente a la Puerta de Brandemburgo. Tras una breve investigación descubrimos que se trataba de la obra “The Hanging Rhino” del italiano Stefano Bambardieri, artista que forma parte del grupo Arte è Vita. Su idea es demostrar que todo espacio abierto, como un parque o un área industrial, es tan idóneo para exponer la obra de arte como un museo o una galería.





Berlineses y turistas encuentran alivio en las aguas de la fuente del Lustgarten bajo un sol que por la tarde elevaba la temperatura a 30 grados.





Recuerdos del pasado. Una foto con un "oficial" americano y otro soviético cuesta 1 euro bajo la Puerta de Brandemburgo en Berlín.







lunes, 4 de junio de 2007

Berlín, ciudad de contrastes



Museos




Alte Nationalgalerie o Galería Nacional





Construida entre 1866 y 1876, tenía por función albergar la colección de arte moderno expuesto desde 1861 en la Academia de Bellas Artes. Su edificio, diseñado por Friedrich August Stüler, se inspira en un templo antiguo. En la cima de una larga escalinata se levanta una estatua ecuestre de Federico Guillermo IV.
La colección de pinturas incluye cuadros de artistas alemanes como Adolf von Menzel, Wilhelm Leibl, Max Liebermann y Arnold Böcklin, como también una rica sección consagrada a los impresionistas franceses. Dos nuevas salas están destinadas a pinturas de la época romántica, especialmente obras de Caspar David Friedrich, Karl Friedrich Schinkel y Karl Blechen.






Pergamonmuseum



Construido entre 1912 y 1930, el museo de Pérgamo contiene una exposición de arte antiguo célebre por sus reconstrucciones monumentales, como la del altar de Zeus que adornaba en Pérgamo un friso helenístico de 120 metros de largo. El museo está compuesto por tres departamentos: la colección de arte antiguo, la colección de Oriente Próximo y el museo de arte islámico. Las piezas provienen de excavaciones efectuadas por las expediciones arqueológicas alemanas a fines del siglo XIX y principios del XX.




El Altar de Pérgamo (170 a.C). El friso cuenta el combate de los dioses del Olimpo contra los gigantes.







Puerta de Ishtar (siglo VI a. C). Construida por el rey de Babilonia Nabucodonosor II, esta puerta decorada de ladrillos esmaltados daba acceso a la Vía de las Procesiones, de la que el museo alberga también una reconstitución. De esta vía, varios ladrillos fueron reconstruidos pero los leones son originales.






Palacio Asirio. Esta reconstrucción de un interior asirio incorpora elementos del siglo XII a. C. Las voluminosas esculturas de piedra, dos toros alados con cabeza de hombre, tenían la intención de atemorizar a los que se acercasen al salón del trono real en la antigua Mesopotamia.







Mihrab azulejado de una mesquita de la ciudad persa de Kashan, construida en 1226. Los reflejos del esmalte dan la impresión de un decorado en zafiro y oro.





Decoración en ladrillos esmaltados del palacio de Darío Iº en Suse, la capital del Imperio Persa.




Bauhaus-Archiv

La Escuela de la Bauhaus, fundada en 1919 por Walter Gropius, tenía por ambición integrar todas las formas de arte y artesanía con la arquitectura, y tuvo una gran influencia sobre la estética del siglo XX, especialmente en el diseño industrial. Instalada en un comienzo en la ciudad de Weimar, se mudó a Dessau en 1925 y luego a Berlín en 1932. Los nazis la cerraron en 1933 y muchos de sus profesores emigraron a los Estados Unidos. Entre los artistas más destacados que pasaron por la Escuela de la Bauhaus se cuentan: Mies Van del Rohe, Paul Klee, Wassily Kandinsky, Theo Van Doesburg y László Moholy-Nagy.




Casa de las Culturas del Mundo fue la contribución americana a la exposición de la arquitectura "Interbau 1957". Con su estanque adornado con una escultura de Henry Moore, "Large Butterfly", el edificio se convirtió durante la guerra fría en un símbolo de la modernidad de Berlín Oeste. Desde 1989 alberga un centro cultural que presenta exposiciones y manifestaciones destinadas a familiarizar a los berlineses con culturas no europeas.




Mond Steht Links, Karl Schmidt-Rottluff, óleo sobre tela.

Brücke - Museum es un pequeño museo consagrado al movimiento expresionista Die Brücke (El Puente), fundado en 1905 en Dresde por Fritz Bleych, Erich Heckel, Ernst Ludwig Kirchner y Karl Schmidt-Rottluff. El grupo se instaló en Berlín en 1911 y decidió separarse en 1913. La colección permanente incluye 74 pinturas ofrecidas a la ciudad de Berlín por Schmidt-Rottluff en 1964. Las obras presentadas son óleos, dibujos, esculturas y grabados.